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PROPIEDADES
LARGA VIDA ÚTIL:
muchos años de experiencia en el uso del acero galvanizado en caliente en todo
el mundo, permite conocer con bastante exactitud la duración de la protección
que proporcionan los recubrimientos galvanizados a los productos y artículos de
hierro y acero.
NO REQUIERE MANTENIMIENTO: la elevada duración de la protección
que proporcionan los recubrimientos galvanizados, hace innecesario, en la
mayoría de los casos, el mantenimiento de las construcciones de acero
galvanizado.
ECONOMIA: el costo inicial de la maquila de
galvanizado que, en muchas ocasiones, es inferior al de otros recubrimientos
alternativos. Este bajo costo unido a la elevada duración de los recubrimientos
galvanizados, dan como resultado que este procedimiento sea el más económico de
todos los conocidos para proteger a largo plazo las instalaciones de acero.
VERSATILIDAD: La galvanización en caliente
sirve para la protección de productos siderúrgicos, tales como lámina, alambre y
tubos, como para la protección de toda clase de piezas o artículos de acero,
desde tuercas y tornillos hasta estructuras de 20m de largo.
FIABILIDAD: La galvanización en caliente es
un proceso industrial sencillo y perfectamente controlado, que permite obtener
recubrimientos de zinc de calidad y espesor regulados. Los recubrimientos
galvanizados por inmersión en caliente son uno de los pocos sistemas de
protección de acero que están perfectamente especificados por normas nacionales
e internacionales.
TENACIDAD: el proceso de galvanizado por
inmersión en caliente produce un recubrimiento de zinc que está unido
metalúrgicamente al acero de base a través de una serie de capas de aleaciones
de zinc-hierro. No existe ningún otro recubrimiento que posea esta
característica que es la que confiere al acero galvanizado su elevada
resistencia a los golpes y a la abrasión.
RECUBRIMIENTO INTEGRAL:
debido al mismo proceso, el cual consiste en la inmersión de las piezas a
proteger en un baño de zinc fundido, la totalidad de la superficie de las mismas
queda cubierto tanto interior como exteriormente. Igualmente ocurre con las
rendijas estrechas, los rincones y las partes ocultas de las piezas, que no
quedan bien protegidas por otro tipo de recubrimientos.
TRIPLE PROTECCIÓN: Los recubrimientos
galvanizados protegen al acero de tres maneras:
a) Constituyen una barrera debido a su resistencia a la abrasión y a la fuerte
adherencia del zinc al metal base.
b) Proporcionan protección catódica a las pequeñas zonas que pudieran quedar
desnudas debido a cortes, perforaciones, arañazos, etc.
c) Protección debido a la formación de la pátina de zinc (carbonato de zinc),
cuya velocidad de corrosión es hasta 30 veces inferior a la del acero.
FACIL DE SOLDAR: Los diferentes elementos
que constituyen una construcción galvanizada pueden unirse fácilmente mediante
los mismos procedimientos de soldadura que se utilizan normalmente para el acero
negro.
FACIL DE PINTAR: en determinadas ocasiones
es necesario pintar el acero galvanizado, solo hay que usar una imprimación
adecuada, puede utilizar sweep blasting, teniendo cuidado de no estropear el
recubrimiento de zinc. Si utiliza como imprimación un fosfato convencional o “T-Wash”,
no deje las piezas apiladas durante su secado, porque si lo hace, la pintura
podría desprenderse. Si necesita pintar superficies galvanizadas viejas, proceda
como si fueran nuevas.
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